Ayer tuve un día horrendo, estuve 12 horas en la oficina, hecho polvo. Aparte tenemos a Isabel que parece que va a amenazar Miami. De ir a Miami, me quedo en México (cosas complicadas de la empresa que no voy a explicar aquí). Lo sabré el domingo antes de irme.
Me llevaron a comer a un restaurante de Guanajuato en la calle Génova, comí alambre de tacos (una combinación de carnes), deliciosos. Ya cuando volví al hotel hecho polvo, me senté a ver el España-Ucrania en diferido y después me fui al ático del hotel a tomar unas chelas (cervezas).
Me topé con un ingeniero de sistemas que estaba tomando algo, y con la brisa agradabilísima, la luna llena y el bosque de Chapultepec en el horizonte, fue sumamente interesante. Los mexicanos tienen mucho amor patrio, y este señor me recomendó varias ciudades imprescindibles: Oaxaca, Guanajuato, Querétaro, Taxco, San Miguel de Allende... Lo que me falta es tiempo para verlo todo.
Estoy trabajando como un burro, pero disfrutándolo de verdad.

Comentarios ( 1)
Pues está claro, a seguir disfrutando. Aunque estaría mejor disfrutar sin tener que currar, claro, pero esa es otra historia ¿no?
Por pepeltenso | 11 de Septiembre 2003 a las 09:51 AM