El otro día, en mi estupor causado por el catarro, me pude sentar a ver el documental de Michael Moore, Bowling for Columbine. Fue el mismo que se ganó el aplauso y el abucheo cuando recibió su estatuilla en los Oscar para poner a parir a Bush. Moore no es lo que se dice un narrador disciplinado, pero eso le da una ventaja para irse por las ramas hasta llegar al asunto que sí quiere tratar: la cultura del miedo en Estados Unidos.
La sociedad norteamericana vive siempre temiendo algo, ya sea el crimen o la intervención gubernamental, y Moore lo refleja a la perfección. Pese a su alto número de homicidios, Estados Unidos tiene una tasa de delicitivdad relativamente baja. Pero las noticias, siguiendo el aforismo de «if it bleeds, it leads» (si hay sangre, va primero), no tienen reparo en alarmar. De hecho, cualquier avance en el competitivo mercado de información casi siempre tiene ribetes alarmistas o tremendistas.
Todo esto, uno se preguntará, ¿qué tiene que ver con Columbine? El documental no traza una línea entre la cultura de violencia y la cultura del miedo, no hay una aguja e hilo que hilvanen ambos temas a la perfección, pero tiene tantas imágenes y escenas escalofriantes que se perdona la falta de enfoque narrativo.
La que más me llamó la antención fue la de un video de marketing de una empresa que fabrica detectores de metales para colegios. Enseñan a un chico con la camiseta por fuera y con pantalones sueltos. El niño, en una exhibición que humillaría a Bruce Willis en Jungla de acero, logra sacarse unas catorce pistolas y un fusil de la ropa. ¡Quién lo iba a sospechar!
En honor a la verdad, el documental no duda en hacer activismo. En la matanza del instituto de Columbine, los dos estudiantes compraron sus balas en los grandes almacenes K-Mart. Moore convence a dos sobrevivientes de Columbine que todavía llevan varias balas dentro de su cuerpo, a devolverlas en la sede de K-Mart. Avergonzada, K-Mart decide no vender más balas en sus tiendas.
Moore tiene una desgarradora entrevista con Charlton Heston, que por alguna razón inexplicable decidió recibirle en su casa. El actor es el presidente honorífico de la Asociación Nacional de Rifles, organización que defiende a ultranza la tenencia de armas y que celebró un congreso en Denver, a escasos kilómetros de Columbine, un par de meses después de la matanza.
Heston acaba siendo no sólo impenitente, sino racista. Dice que el alto índice de homicidios en EE.UU. se debe a la «mezcla étnica» en el país. Cuando Moore le dice que por qué no pide perdón por fijar una presentación justo después de la matanza, el Moisés de los Diez mandamientos se levanta y se va.
Pensaba que no me iba a impactar tanto, pues a Moore muchas veces se le va la mano. Pero aunque no sepa de orden ni de documentalismo serio, logra presentar imágenes y conceptos verdaderamente provocadores. Su próximo documental, sobre las causas del 11 de septiembre, saldrá justo al concluir la convención republicana que coronará a George W. Bush como candidato a la reelección. No me lo perderé.
Y Bowling for Columbine es obligatorio para entender mejor a la sociedad norteamericana.

Comentarios ( 6)
Tambien me parecio interesante Bowling..., aunque totalmente carente de rigor. Me parecio la acumulacion de temas urticantes, sin el menor intento de organizar el material. La cosa termina medio cirquense, pero bueh... lo que me preocuparia un poco es que se tome a Moore como un gran ideologo, cosa que no es y que quizas si cumplan otros intelectuales en USA: Susan Sontag, Gore Vidal, Norman Mailer.
Tambien pude ver "The naked truth", el programa que Moore tenia en television. La entrega que vi era sobre los fanaticos religiosos de Jerry Falwell y God hates fags. Fue muy gracioso porque persiguio durante todo el programa a este grupete con un colectivo muy Priscilla cargado de maricones.
Compre "Stupid white men", su ultimo libro (bestseller), pero me aburrio muy rapidamente. Su estilo es muy basico y chapucero...
Veremos con que se sale en el nuevo documental. Saludos, Xtian
Por Xtian | 20 de Agosto 2003 a las 05:15 PM
Vi el documental hace ya un tiempo.
No se si el rigor es el que debe esperarse de un documental. Y sin embargo representa bastante bien lo que yo mismo podría encontrarme paseando por las calles de EEUU o lo de entrar en el banco donde me regalen un rifle.
Y me dejó impactado. Ya sabía la cultura de armas que existe pero nunca había visto el hecho de encontrar las balas, como quien dice, en el supermercado al lado de la leche.
Respecto al miedo. Cierto es que no terminan de unirse ambos temas. Y sin embargo el miedo lleva a la inseguridad, a la busqueda de aumentar la seguridad personal, y de ahí a tener un arma en el cajón de la cocina. Y como se ve en el documental eso no es suficiente para llevar a las muertes.
En todo caso salí de la sala impactado, ya no por las imágenes en sí, sino por la información que aporta. Esa información de la que normalmente se habla pero que el documental te de la oportunidad de vivir en parte.
No tenía ni idea del nuevo documental. Espero que llegue hasta aqui al mismo nivel que el anterior.
Por Dante | 20 de Agosto 2003 a las 06:57 PM
Cierto... el señor Moore lleva el tema a su terreno y da una visión muy parcial del tema, pero ciertamente te ayuda a tener una idea de los EEUU. (Pero ojo, que no todos son así... –algunos deben ser incluso peor–).
La comparación que hace entre EEUU y Canadá está claramente manipulada... ni uno puede ser tan malo ni el otro tan, tan bueno, pero desde el punto de vista de un europeo... cosas como la sanidad son tan elementales, eso de ver que un zurcido de cara completo le sale a un canadiense gratis total y a uno un esguince que se hizo en Tallahassee le salió por... 900 dólares!!! (en 2001, ¡¡¡ahora será todavía más caro!!!).
Bueno, me voy por las ramas. Por cierto, ¿cómo se ha distribuído la peli en el país? No me imagino la película en salas comeciales como en Madrid...
Por Aejandro | 21 de Agosto 2003 a las 03:06 AM
Hoy mismo me la rento.
Por seyd | 21 de Agosto 2003 a las 10:33 PM
El documental es cojonudo y cuenta lo que hay, ni mas ni menos. Si os parece "parcial" a lo mejor lo que pasa es que no teneís muy clara la diferencia entre objetividad y subjetividad.
Para Emilio: ¿qué tiene de inexplicable que Charlton Heston recibiera a Moore en su casa? Es un director de cine que pretendía hacerle una entrevista y que, además, también es miembro de la ANR.
Por Anonymous | 5 de Septiembre 2003 a las 06:23 AM
Hola.
Pues es inexplicable por varias razones:
1. Charlton Heston es una estrella de Hollywood. Las estrellas no reciben a NADIE.
2. Michael Moore es un conocidísimo activista de izquierdas. Heston es de derechas total.
3. Heston no sabía que Moore pertenecía a la ANR.
En fin, son mis razones. Quizá estés en desacuerdo conmigo.
En cuanto a la parcialidad, toda obra, comentario, artículo, película, documental, entrada, blog y cosa que hacemos es parcial. Eso no quiere decir que no sea buena o informativa. Se puede querer cambiar a la sociedad desde la derecha, centro o izquierda, cada cual con una perspectiva distinta.
Y aunque es un documental, errores tiene. Spinsanity, que procura revisar los datos de cualquier información, principalmente la de la derecha, los relata aquí:
Nota
Por Emilio | 5 de Septiembre 2003 a las 07:48 AM