Lo peor de estos viajes tan intensos (y aunque por lo general todos mis viajes son bastante moviditos, obviamente este ha sido más) es la readaptación a lo cotidiano. Últimamente, mis viajes son como el juego de la oca, termina uno y empiezo a planificar el siguiente. La parte de enmedio entre ambos periplos es la que los financia, la más aburrida y larga. No es sabio juzgar un lugar por 12 días de estancia, pero tampoco voy a engañarme diciendo que no me ha tirado mucho la patria, la tierra.
Tampoco es justo comparar un día de vacaciones con un día cotidiano. Aunque es obvio que mi calidad de vida no es en Miami lo que puede ser en Madrid. Primer dato escalofriante: Josh tiene ensayo todas las noches desde hoy hasta el 15 de septiembre. No exagero, no tiene ni una sola noche libre. Actuará en tres obras seguidas en ese entonces, y se ha saturado.
El misterio no va a ser cómo reemplazarlo de aquí al otoño, sino qué va a pasar a partir de ese entonces. Repito aquí lo que le dije a ese lejano confesor que es mi primo Roberto: no sé qué va a pasar. Una pareja tiene que tener alguna incertidumbre para no resultar aburrida, pero esta dimensión nos inquieta: España se ha convertido en el elefante que no queremos mencionar, la diferencia que puede llegar a ser excesiva.
Gustarme España no es como a mí gustarme el fútbol y a él coleccionar las insufribles vacas de Cow Parade. No estamos hablando de un hobby estrafalario que tenemos que seguir obligatoriamente cada uno por su lado, sino es algo que nos puede separar. Reitero que mi error ha sido pastorearle demasiado con este tema, y esperar que reaccionara como yo. Ha sido un fallo porque sabía de sobra que no iba reaccionar como yo reacciono, porque somos personas muy distintas. Yo me ilusiono fácilmente, él es más particular.
Por eso he decidido darme siete meses con el tema de España, razonar, respirar, pensar, meditar y recapacitar. En casa tenemos situaciones más candentes y acuciantes que resolver en el mientras tanto. Una vez que salgamos del todo del atolladero, me preocuparé sobre la posible Operación Retorno (que por cierto, dudo que se diera en menos de dos años). ¿No es maravillosa la duda?

Comentarios ( 3)
Me alegro que por mucho que te tire esta tierra sepas esperar y resolver lo más importante. Después de todo es sólo el lugar en el que vives, si sólo, sólo es un lugar. Antes que el lugar esta el "con quién". Josh y tú.
Aunque es cierto que lo primero es resolver los ortos asuntos, la idea de tener un elefante inombrable como tu dices no me gusta un pelo. No creo que sea bueno. Creo que si quereis dejar ese tema de lado por ahora (como deberíais hacer) lo mejor es que lo hicierais explicitamente, hablandolo, la sinceridad, siempre.
Un abrazo. :-)
Por Dante | 11 de Julio 2003 a las 06:51 AM
Gracias, Dante.
Más que elefante, es en realidad una espada de Damocles que pende un poco. Aunque debería tener prisa, no la tengo.
Por Emilio | 11 de Julio 2003 a las 11:18 AM
No es mi intención marear, pero quizá sea cierto que cada cosa debe tener su tiempo (el que sepa cuáles son exactamente, que me lo diga). Perdona que me ponga pesado, pero considera una opinión al respecto lo que dije en tu post sobre etnocentrismos...
Un abrazo.
Por Juvenal | 12 de Julio 2003 a las 08:53 AM