Todo empezó ayer, una bola de nieve en el trabajo que no me permitía concentrarme, no me permitía arreglar todas las meteduras de pata cometidas. Cometidas por la distracción, por las ganas de terminar cosas, por las ganas de postergar.
A eso de las 3 de la tarde ya era un cúmulo de errores, un par de personas cabreadas con mi trabajo (con razón). Me llevo una bronca, me quedo trabajando hasta las nueve, a veces tan preocupado con lo mío que no me concentro en lo otro.
Conduciendo a casa, me echo a llorar. Tres veces. Tengo que echar gasolina, y también me echo a llorar. Estoy perdiendo las riendas poco a poco, tengo que hacer algo que no me gusta hacer, casi contra natura: pedir ayuda. Si no, voy a perder todo lo importante de mi vida.
Esta mañana se lo explico a Josh, y tras llorar un poco más, me dice que es una fase de aceptación, que él estuvo así la semana pasada. He decidido pedir ayuda profesional, y un tiempo fuera de mi trabajo. Se lo he explicado a mi supervisora, y hemos tenido un momento casi maternal, yo llorando de repente en su hombro. El trabajo tiene una línea de apoyo, y me apunto. Hablo casi media hora con una asesora, le explico lo que pasa, me da buenos consejos. Consejos que en alguna parte de mi cabeza ya existían, pero que últimamente no seguía. Me consigue una cita para el lunes. Y tras hacer un desglose de mi trabajo, me voy a casa.

Comentarios ( 3)
=( ...
Por Samuel | 6 de Junio 2003 a las 07:44 PM
Como ir al dentista, pero infinitamente más duro. Teda la sensación de que es culpa tuya, de no haber mantenido una higiene bucal correcta, de que el dolor es el justo castigo a tus malos hábitos de limpieza. Y no. Es difícil dar el paso, aunque te pases el día recomendándolo profesionalmente. Incluso, en ocasiones, quien te quiere, persona experta en la cuestión, se iega a aceptarlo. Y la verdad, es tan amplia la gama de lo que hay, desde la simple necesidad de un "empujón" para reorganizarse, hasta haber pillado un proceso destructivo. Tenemos hoy día tantas herramientas para incluso mitigar lo gravísimo e irreparable... (hoy me pillas algo más optimista, otros días no confío tanto, pero sé que es un espejismo traidor) Merece la pena dar el paso adelante, y te reconozco el valor. Así como en otras partes he dicho de ti que eras un sabio de la vida, ahora me lo confirmas: sacas fuerza de tu debilidad. Ánimo.
Por Juvenal | 7 de Junio 2003 a las 05:06 AM
Lamento mucho todo esto Emilio. De verdad que es dificil explicar lo que uno siente, el dolor.
Pero me alegro de que hayas decidido dejar de un lado todo lo demás (trabajo), y que hayas decidido buscar ayuda. Se que a uno le gustaría poder solucionar las cosas por sí mismo, pero a veces no es posible, y debes olvidarte de todo lo que pienses en contra de ello. Estoy seguro de que te ayudará. Así que no puede ser malo. Espero que lo notes muy pronto.
Un abrazo.
Por Dante | 7 de Junio 2003 a las 04:48 PM