Me voy con mi hermana al cine, a ver la aclamada Cidade de Deus, una película brasileña que refleja fielmente la vida de Wilson Rodrigues, un chico de la favela de Rio de Janeiro. Wilson (Buscapé=Cohete) procura evitar la espiral de violencia que sume al barrio marginado. La película es probablemente de las más violentas que haya visto en mi vida, y a la vez de las más trágicas: la escena de un niño de 9 años matando por puro placer es muy difícil de presenciar.
Pero es una película tan bien hecha e interpretada (en su mayoría por los mismos vecinos de la Ciudad de Dios, el nombre tan irónico de esta favela), que es hipnotizante. Dirigia hábilmente por Fernando Meirelles, es tan evocadora y a la vez sangrienta que te sacude como un terremoto cinematográfico. Te mete en las angostas callejuelas del barrio, donde sus habitantes no sólo enfrentan la miseria, sino la matanza en sus calles y la indiferencia policial.
Cidade de Deus es una de esas películas que abre ventanas nuevas, donde se ven cosas tan alucinantementes horribles y desazonadoras, que te hace preguntar por qué nos quejamos de la mayoría de las cosas que pasan. Por lo menos no hay una pandilla de niños armados hasta los dientes que buscan tu cabeza.

Comentarios ( 1)
Ah, de nuevo por acá... Pues mira no sé que capricho tienen los directores Brasileños con la violencia en las calles de Río, pero si mal no recuerdo ya hay un buen montón de films así de Brasíl. Estoy de acuerdo con que hay que reflejar la realidad del país y todo, pero desde que ví "Pixote" me quede traumatizado. Prefiero esconderme bajo mi almoháda y seguir pensando que los niños siguen siendo niños...
Por seyd | 9 de Junio 2003 a las 02:03 AM