La ley internacional (y nacional) no se ha pronunciado definitivamente sobre la política de enlazar a una página con la oposición de su propietario. Hay numerosos contenciosos sin resolver, aunque por ahora los tribunales se inclinan a definir a un enlace (URL) como una dirección física. Una pizzería no te puede demandar por decir que está en Barquillo, 36 (cuántas memorias trae esa dirección).
Esto lo saco a colación porque Dante (no el del infierno de abajo, sino otro) ha tenido la suma cortesía y amabilidad de pedir permiso para enlazarme. No me importa, todo lo contrario, es esencial que en esta comunidad nos enlacemos los unos a los otros. Mi política es muy sencilla, si me enlazas, te enlazo. Ello no significa que suscriba el material de los enlazados, ni viceversa.
Bienvenido, Dante. Gracias y suerte.
