El Fondo Monetario Internacional emite un voluminoso informe sobre los peligros de la deflación. Hace un arqueo de las economías desarrolladas, y da notas. Los suspensos van para Japón, China (incluyendo a la zona de Hong-Kong), Taiwán y Alemania.
Varias naciones Europeas tienen posibilidades de sufrir deflación, como Bélgica, Portugal, Noruega, Suecia, Suiza y Finlandia. En Estados Unidos, el paro tiene que aumentar en 2% o el crecimiento del PNB mantenerse por debajo del 1%.
El informe salió antes de que se publicara la caída del Índice de Precios al Consumidor en Estados Unidos, que también augura deflación.
La cifra del aumento de paro no es tan difícil de obtener, teniendo en cuenta que la productividad en EE.UU. ha aumentado un 3% el último año, mientras que el paro ha aumentado casi un 2%: las empresas están haciendo más con menos plantilla.
Por último, el verdadero motor de la economía estadounidense ha sido el mercado inmobiliario. Se ha creado una burbuja de bienes raíces tan espectacular (en Miami, el valor de las propiedades ha aumentado un 40% en los últimos tres años), que estas cifras asombran: el valor catastral de todas las viviendas en Estados Unidos alcanza $12.000.000.000.000, y el 10% de las viviendas compradas en EE.UU. el año pasado tenían un precio superior al millón de dólares.
La deflación destruiría no sólo a la banca estadounidense, sino al mercado de valores, pues los dos principales prestamistas del país, Fannie Mae y Freddie Mac, se cotizan en bolsa. Y ambos han acumulado una montaña de hipotecas tan desatinadas y basadas en valores hiperinflados, que sabe Dios qué va a pasar.
Y por eso la deflación puede tener efectos tan dañinos, pues si pongamos, alguien compró una casa en 2002 por $200.000. Actualmente, el valor de mercado es de $245.000. Obtiene una hipoteca por el 95% de ese valor, que a su vez está inflado en unos $30.000.
Resultado: el hipotecado se tiene que responsabilizar por un préstamo que es superior al precio de mercado (no hay que olvidar que las cosas valen lo que la gente esté dispuesta a pagar por ellas). Puede hacer dos cosas, aguantar el chaparrón o permitir que le embarguen la vivienda. De ser lo último, más común en una crisis econónica, el banco se queda con un préstamo de $230.000 con una vivienda que a lo sumo vale $210.000.

Comentarios ( 1)
Nuevo dominio eh? Que significa glosas?
Por seyd | 20 de Mayo 2003 a las 07:59 AM