Un artículo del San José Mercury News detalla cómo el servicio coreano Ohmynews está demostrando que cualquiera puede ser periodista. Tiene una plantilla de 50, y un cuerpo de colaboradores pagados de 15.000. Pagan la noticia según la importancia que tenga. Y el negocio, tras cuatro años de existencia, ya es rentable.
Obviamente, como editor, tengo dos preguntas:
- ¿Cómo se pueden fiar de lo presentado? Una cosa es tener un alto sentido de desconfianza para noticias importantes, ¿pero para las pequeñas? Siempre me he topado con reporteros «buenos» que tienen datos equivocados, contradicciones, y análisis fallidos. Y esos son los que han pasado por la facultad de periodismo. Yo por eso parto de la base de que el reportero siempre se equivoca, es la única forma para curarse del espanto. Por lo tanto, ¿cómo puedes confiar en un mensajero que te acaba de mandar 400 palabras sobre un socavón en la calle? Si la web ha despertado cierto instinto sádico de personas que se inventan hoaxes «inofensivos» (el del niño argentino al que le hace falta un transplante, por ejemplo), ¿por qué no inventarse notas enteras? Si la profesión de por sí produce profesionales que tienen cierto afán por invertarse la noticia, ¿cómo se puede creer al hombre de la calle?
- La mayoría de las personas (en la cual me incluyo) escribimos mal. Entre los pecados incluyo la carencia de una forma lógica de contar las cosas, y cuando se trata de narrativas impersonales, puede ser desastrosamente incoherente. Ya sé que resulta contradictorio, pero edito mejor que escribo, porque soy muy impaciente para la redacción, aunque no para la revisión. En EE.UU., donde la figura del editor de mesa es venerada, hay muchas publicaciones (Newsweek, The National Enquirer) donde sólo escriben tres o cuatro personas, con los apuntes y entrevistas de numerosos reporteros. ¿Reescriben mucho o dejan las notas tal cual?
Obviamente, me imagino que tendrán otras perspectivas, y me encantaría conocerlas. El periodismo de calle, de noticia pura, me atrae. Creo que el análisis y la opinión se redacta mejor por los que saben, pero cualquiera puede escribir una noticia.
