Las noticias económicas de hoy son desoladoras. Por una parte, United Airlines anuncia pérdidas de $1.300.000.000 el trimestre pasado. El sector de las aerolíneas está en crisis, pues American Airlines se puede declarar en bancarrota en cualquier momento, y United ya está desde hace meses.
Por otra, el paro ha subido a un 6% de la población activa; en cada una de las últimas 11 semanas, 400.000 personas han solicitado beneficios del desempleo.
En junio de 2001, Bush protagonizó una campaña de agitación para un recorte fiscal que fomentaría el empleo y la economía. Desde que entró en vigor la reforma, 1.700.000 personas han perdido sus empleos.
¿Cómo reacciona la bolsa ante estas nefastas noticias? Pues al alza, por supuesto.
El Dow Jones sube un 1,52%, el siempre especulativo índice Nasdaq se dispara en un 2,06% y el más amplio y representativo índice de Standard and Poor's aumenta en 1,50%.
Como ya he indicado aquí, y mi primo Roberto en su Irresitible atracción de los mercados, esto es parte del ambiente especulativo que se respira en los mercados de valores. Pero me fascinan las excusas empleadas hoy por los analistas. Cada vez son más descarados:
1. Alza en el desempleo: «Este informe es más esperanzador de lo que parece», dice Bill Cheney, economista de John Hancock Financial Services, «Algunos analistas esperaban un número atroz, y obtener una cifra [de paro] casi igual a la esperada es una especie de alivio».
2. «Muchísimas de las noticias malas económicas pueden ser fácilmente un punto bajo, y muchas reflejan la incertidumbre extrema sobre Irak», dice Ann Cody, directora de investigación de Hilliard Lyons.
3. «Desde el año 2000, las personas llevan diciendo que habrá una recuperación en el segundo semestre del año. Pero ahora la gente se lo está empezando a creer», dice Arnie Owen, director en jefe de inversiones de Roth Capital Partners.
Están declarando, básicamente, que aunque el resultado es malo, por lo menos el pronóstico fue acertado, que esto parece ser lo peor, y por lo tanto ¡a comprar! Y que en los últimos tres años ha habido un bulo semirreligioso que quizá se cumpla este año, aunque por ahora no se está cumpliendo, sino todo lo contrario. Estos tres personajes tienen cargos de responsabilidad en empresas que administran miles de millones de dólares en carteras de inversión. Y dicen esas imbecilidades. Asombroso.
