Kanab Point es uno de los mas espectaculares del Gran Cañón, a 1750 metros de altura. El sabado me di un paseo de 3 kilómetros, encontrándome en el camino a varios ex militares jubilados que iban en dos coches. Al volver a mi jeep, veo que una rueda esta pinchada.
No hay asfalto, el jeep esta en desnivel sobre tierra y piedras. Empiezo a subir el gato mientras vienen cuatro de los jubilados a inspeccionar mi trabajo. Tras subirlo, se cae debido al desnivel. Lo pongo bien, saco la rueda, pero al intentar poner la nueva, no hay espacio. Tengo que empezar a cavar. Con la llave. Con los cuatro militares mirándome, a 35 grados al sol.
Quito piedras, hago un pequeño agujero, pero no hay espacio. A la tercera maniobra, ya quitando piedras con los dedos, me pasa algo. Sera el calor, el cansancio o la altura. No se, pero me doy cuenta que mi corazón esta a mil y que me estan entrando nauseas y ganas de devolver.
De repente, estoy sentado sobre la rueda pinchada, con una senora echandome agua. Creo que me he desmayado de la insolación, no sé muy bien. La senora me cubre del sol, y me echa una botella de agua encima. Me esperaba a un San Juan Bautista o a un Ned Flanders. Pero sólo está la mujer del militar, tan angelical. Los señores terminan de poner el neumático de repuesto, mientras me obligan a echarme.
Un tal Ralph viene a conducir mi todoterreno (sic) mientras me echo en el asiento de al lado. La carretera de salida es para cabras, y poco a poco me recupero.
Toda mi vida he tenido obsesión con los mapas y las rutas, pero estos militares son peores que yo todavía. Me dicen que vamos por el camino equivocado, yo digo que no, y uno de ellos empieza a sacar planos, y coordenadas e historias. Parece surreal.
Son los únicos visitantes del remoto Kanab Point ese dia, y como me han salvado la vida, les perdono que me dejen ya en la carretera regular, tras llamar al servicio de ayuda, cuando me llega el SEGUNDO pinchazo. Le perdono a Ralph que me haya dicho tres veces que «menos mal que estabamos ahí, quizá te hubieras pasado semanas en ese lugar...». Le perdono que, tras preguntarme tres veces por mi mujer, haya puesto cara de ascon mal disimulado cuando le digo que es marido. Total, mientras no me quiten la vida que creo que me han dado, no les puedo echar nada en cara.
Al día siguiente, me deshidraté. Hoy me he torcido un tobillo en un sendero. Pero ha sido un gran viaje. Ahora estoy en Las Vegas, esperando mi vuelo. Manana pondre los acentos y virgulillas. Lo promento. Y las fotos, las espectaculares fotos, muy pronto también.
Ah, a lo que iba. No vuelvo a viajar solo en este tipo de viajes. Jamás. Leccion aprendida.

Comentarios ( 3)
Joder, menudo viaje..... La verdad que ha sido bastante peligroso... la próxima vez ten más cuidado e intenta no ir sólo a esos sitios....
Me alegro que no haya sido nada grave al final...
Salu2
Por 28cerocero | 27 de Mayo 2003 a las 05:57 AM
¡Me alegro de que estés de vuelta sano y salvo!
Por cierto, ya habrás visto que tu voto a la Comunidad va a tener más peso de lo habitual ;-)
Por Syal | 27 de Mayo 2003 a las 10:18 AM
CUÍDATEME
Por Peter | 27 de Mayo 2003 a las 11:14 AM