Gaston Canténs se graduó en Sociología, y tiene un doctorado en Derecho. En 1998, fue elegido a la legislatura estatal de Florida. Hace dos semanas, intentó la maniobra de cambiar un proyecto de ley para incluir una ley que prohibiera las ordenanzas municipales en contra de la discriminación. Obviamente, sólo se fija en un área: discriminación por orientación sexual. Los votantes de la zona de Miami (conocida administrativamente como Condado de Miami-Dade) refrendamos la ordenanzan en referéndum en 2002 (el mismo que fue causado por la recogida de firmas ilícitas de la Coalición Cristiana). Pero les da igual, quieren quitar esa minúscula ley que en realidad es un simbolismo más que otra cosa. Aparte de Miami, cinco administraciones locales de Florida tienen la misma protección.
La semana que viene empieza una sesión especial de la legislatura, convocada por el inefable hermanito de Bush. Hemos llamado a Canténs, para intentar comunicarnos con él, pero ha cancelado dos reuniones. En una llamada, dijo que probablemente no pondría otra enmienda como la fracasada que intentó, pero que sí surge, votaría por la enmienda. «Porque estoy en contra de los derechos especiales». No estamos hablando de un inculto que no se ha leído un libro en su vida, sino de una persona que quiere cultivar votos a base de oponerse a una ley que todo lo que hace es evitar ser despedido o negado vivienda por ser homosexual.
El martes hay elecciones municipales en su distrito (zona de Sweetwater), y vamos a manifestarnos en los colegios electorales y a piquetear su oficina. Todos los interesados en participar (yo sólo puedo hacerlo durante tres horas), que me escriban.
Y señor Canténs, le debería dar vergüenza. No sólo por su oportunismo e ignorancia, sino además por intentar suprimir la voluntad popular.
