A mi sobrino Eric le pago una cantidad para que me limpie la casa. Es un contencioso (buen Escorpio al fin), pues siempre deja cosas por hacer y tras año y medio hay rincones vírgenes para él. En vez de pagarle una cantidad fija, hoy le digo que le pago por hora. Se enfada, y me dice que promete hacer un buen trabajo y que no me va a decepcionar. Pues vale, al final el suelo del baño tiene la misma mugre que esta mañana, hay alfombras con capas enteras de pelusa y migas en el mostrador. Le digo que es injustificable, y me contesta:
«Creo que vas a tener que contratar a una asistenta para que también venga». Y se queda tan ancho.
Luego viene mi madre, con la sempiterna indecisión de si vende su piso o no (y hay por ahí quienes quieren ser Libra) y quiere comprar otro más pequeño y barato. La duda en este caso es si obtiene una hipoteca o hace un esfuerzo y lo paga al contado.
Ella: No me conviene pagarlo al contado.
Yo: Sí te conviene pagarlo al contado.
Madre: Sí claro, me conviene pagarlo al contado.
Y no era broma.
