Hoy Dan Savage, un columnista de Seattle y consejero sexual, ha publicado una estupenda columna en el New York Times en contra de los disparates de Rick Santorum, Está genial, sobre todo el final:
Los gays y lesbianas somos más que los hijos e hijas. Somos también madres y padres. Mi novio y yo adoptamos un hijo hace cinco años, y queremos adoptar otra vez. A medida que más parejas homosexuales empiecen familias, va a ser más difícil para republicanos como el señor Santorum decir que somos de alguna manera una amenaza para la familia norteamericana.
Aunque le pueda asombrar a Santorum y a sus defensores, no hay otra palabra que no sea familia para describir a las tres personas que viven en mi casa. Cuando se trata de derechos matrimoniales, los gays y lesbianas están dispuestos a hacer juegos semánticos. Usaremos frases raras como «unión civil» y «pareja de hecho» mientras podamos dar a nuestras familias lo que necesitan: los derechos, responsabilidades y garantías del matrimonio legal. ¿Pero dos adultos que se quieren y que tienen niños? ¿Qué somos si no una familia? ¿Qué otra palabra hay para definirnos?
En nuestra cultura, la homosexualidad se debate sólo cuando representa un problema: para las fuerzas armadas, para los estudiantes gays en secundaria, por los que se imaginan que los homosexuales minan la sociedad. Raramente se da crédito a la homosexualidad como algo positivo y duradero. El deseo nos juntó a mi novio y a mí. Y es el simple deseo el que atrae a la mayoría de las parejas, gay o heterosexuales. Si se sigue responsablemente, este deseo es bueno de por sí, y muchas veces puede llevar a otras cosas buenas. Como a familias fuertes y saludables.
Me encanta Savage. Su columna semanal en The Stranger, sus consejos sexuales. Y sobre todo su libro sobre la adopción de su hijo, The Kid.
