Anoche Josh, que vuelve el domingo de ver a su hermano, me cuenta que Justin se echó a llorar cuando se vio las piernas en el hospital por primera vez. No porque tenga heridas, sino porque no se las siente. La imagen me ha quitado el sueño, y desvelado me he puesto a trabajar en la web.
Primero, la sección de cine, con las pelis favoritas y las pelis gay favoritas. Después, terminar la página del idioma y terminar la página de fonética castellana antigua. Y luego me di cuenta que en las páginas de temas gays me hacía falta una subnavegación. Lo mismo, me dije, para las de temática religiosa. Pues hala, nueva navegación para ambas. Y claro, añadir las nuevas páginas a la de intereses, y a la navegación de intereses. Me acosté a las 2:30.
Esta mañana, a mi perro Louie (ahora me doy cuenta que tengo que hacer una minipágina a mis perros, pero esa vendrá otro día) le dio un ataque común de antrofagia. Eran las 6 cuando empezó a comerse toda la pelusa de la moqueta. Lo saqué y empecé a trabajar en la nueva página de fotos. Esto cansado, menuda semana.
XYZ me ha llamado para ver si quiero ir a visitarle. No le acaban de deportar. Pero no creo que vaya, es una paliza y no tenemos mucho de qué hablar.
