En los años 20 y 30, los genios de la propaganda soviética se inventaron un concepto para definir su nuevo país: «el paraíso de los trabajadores». Después de todo, no hay nada mejor que vivir bajo la dictadura del proletariado y morir en los calabozos de la Lubianka por criticar la falta de comida (el estalinismo llegó a un grado de cinismo tan grande que los prisioneros eran transportados en camiones con carteles de «Pain...Bread...Pan».
Pero el caso es que el paraíso de los trabajadores está verdaderamente en España (de los trabajadores con contrato fijo o indefinido, claro). El Ministerio de Trabajo cita 14 días festivos para los trabajadores españoles, pero según mi experiencia, son bastante más, si se tiene en cuenta Semana Santa, Navidad y el puente de la Constitución/Inmaculada. También dice que cada empleado tiene derecho a 30 días naturales de vacaciones. Y el despido a alguien con un contrato laboral fijo es casi imposible.
Lo veo desde aquí, pues tengo que trabajar toda esta semana, en teoría «Santa». El viernes será un día laboral más. ¿Y los festivos? 1 de enero, 27 de mayo, 4 de julio, 3 de septiembre, jueves de Acción de Gracias y Navidad. En el estado de Florida, como en nigún otro del país, no se especifican legalmente las vacaciones. Por lo cual, cada empresa puede darlas o quitarlas. La mía tiene 10 días hábiles al año. El periódico The Miami Herald ofrece 15 días al año, y se consideran muy generosas. Y el despido es libre, y si la empresa alega incompetencia o maldad del empleado despedido, éste no recibirá seguro de desempleo. La indemnización tampoco existe, puedes llevar 20 años en una empresa, que si metes la pata, te ponen de patitas en la calle sin retribución o indemnización alguna.
¡Viva el capitalismo!
