El parlamento turco le dio un corte de mangas ayer a EE.UU. y dijo que ni con la limpieza de los curdos quieren intervenir en Irak. Hoy el Observer de Londres tiene una nota de cómo la ultrasecreta National Security Agency (NSA) ha pinchado los teléfonos e interceptado e-mails de los miembros menos cooperativos del Consejo de Seguridad de la ONU.
«We have a lot of special UN-related diplomatic coverage (various UN delegations) from countries not sitting on the UNSC right now that could contribute related perspectives/ insights/ whatever».
Si han interceptado las llamadas de Aznar, me imagino que harán falta varios expertos en fonética y vocalización para descifrar al señor presidente (por cierto, ¿alguien se ha dado cuenta que don José María está empezando a pronunciar el castellano como si fuera un nativo de Oklahoma?).
Aquí todavía nadie ha comentado la noticia de la NSA. Pero me hace gracia que los medios de comunicación no sólo han asumido la inminente invasión, sino además cómo el tema du jour es el Irak post-Saddam. A Bush le quedan muy pocos días, sino se va a quedar compuesto y sin novio.
