Ayer Powell presenta evidencia contra Irak. Queda patentemente demostrado que Sadam Hussein es un mentiroso. Miente como un bellaco. Pero mentir, aunque vulnera un mandamiento, no está prohibido por Naciones Unidas. Powell dice algo muy cierto: «los inspectores no son detectives».
Quizá eso haya confundido a los franceses, que tienen a Maigret, Poirot y a Jacques Clouseau muy metidos en la cabeza. Y probablemente por eso los galos estén tan renuentes a apoyar la guerra: todo es un error de traducción debido a las diferencias culturales. Sherlock Holmes no trabajaba para la gendarmería de los cascos azules, por eso Francia y Bush no se entienden...
Pero hablando en serio, Peter Gershwin publica una columna en The Oregonian argumentando que en el fodo Francia sí va ir a la guerra contra Irak, y que esto es una especie de pantomima para frenar un poco a Bush y aplacar la opinión pública.
Y poco a poco, la oportunidad antes del largo verano mesopotámico se va cerrando. Bush no va a esperar hasta el otoño.
