Hoy me voy con mi sobrino Eric al centro comercial de Sawgrass Mills, que es una serie inacabable de tiendas de descuento. El lugar tiene conotaciones algo negativas, pues está muy mal diseñado y en el quinto pino. Pero los precios son muy buenos, y aprovecho para hacer la compra del año. No me gusta ir de tiendas, desde niño tengo alergia a comprar ropa. Pero hay muchas gangas y mucha necesidad.
A la vuelta, algo consternados con la noticia de la explosión del Columbia, Eric me pide sin ton ni son si tengo merengue en mi colección de música. Generalmente le gusta mucho el rap y muy poco más. A su edad yo escuchaba a Brahms y ahora él escucha a Busta Rhymes.
El caso es que se cansa del CD que tengo, pero le digo que se aguante, porque está la canción Elena, una de las mejores de Juan Luis Guerra y 4.40. Y ya cuando Elena está a punto de ser asesinada en un tranvía, se me pone la carne de gallina y se me saltan las lágrimas, en plena autopista Turnpike. ¿Será el Columbia? ¿El recuerdo de aquella noche dominicana de 1988 cuando Rubén y Claudia me enseñaron la maravilla de Juan Luis? ¿O será por Elena?
