Ayer me estaba acordando con Omar de un anuncio personal que contesté en diciembre de (oh, horror) 1988, en la revista Segundamano. El anuncio decía así:
CHICO 22 sin plumas busca otro chico igual para establecer relación. Zona de Colmenar Viejo. Se ruega enviar foto. Apartado de Correos 136, 28770 Colmenar Viejo.
Pues yo contesto con carta, sobre, sello y foto tamaño carnet (en aquellos días la Internet sonaba a chino). Me llama, quedamos en Colmenar, y voy tan desarreglado como suelo ir siempre, conduciendo un SEAT 133.
Me ve, y me pide perdón, pues tiene que trabajar esa noche, en 10 minutos, como camarero. Pronto me llamará y quedaremos de nuevo, ¿vale? Vale. No me llama. A las dos semanas sale (casi) el mismo anuncio en Segundamano:
CHICO 22 sin plumas busca a chico de edad similar con recursos para establecer relación. Zona de Colmenar Viejo. Se ruega enviar foto. Apartado de Correos 136, 28770 Colmenar Viejo.
Ahora me río, pero me pareció triste en aquel entonces.
