Hable con ella. En las últimas películas de Almodóvar, post Mujeres, siempre entro en un debate sobre si son buenas o no. Buenas hay: Carne trémula y La flor de mi secreto. Y también malas: Todo sobre mi madre yKika. Claro, todo esto es subjetivo. Pero desde la frescura y ritmo de Mujeres, nada ha sido igual, o progresivamente mejor. Almodóvar ha estado paulatinamente entrando en un ciclo melodramático excesivo, del cual se hubiera burlado con creces hace 15 años.
Dicho esto, hablemos de lo bueno de Hable con ella. La fotografía y la técnica es exquisita, me recuerda un poco a In the Mood for Love, de Kar-wai Wong. Las mujeres, como siempre, fuertes y graciosas, con un par de salidas geniales de Loles León y de Chus Lampreave (dos prototipos de esa España que tanto me hace sudar). La música y el ritmo son buenos, como siempre. Estéticamente hablando, es una maravilla.
Pero, pero.. hay problemas. Da tanta ambigüedad a los personajes que acaban siendo pinceladas.Tiene una visión femenina interesante, pero a la vez muy unidimensional. Y está la cuestión de Benigno, interpretado retorcidamente bien por Javier Cámara. La película tiene este personaje clave, que si lo crees y pasa por el aro, el filme funciona. Pero para mí, Benigno como persona completa no es creíble. Hay cosas que no cuadran, y al final, cuando tendría que estar emocionado con las escenas de la cárcel, me deja frío. Y me siento culpable, porque la película aborda tan bien la soledad, la amistad, el amor no correspondido y las casualidades de la vida, que debería estar cuajando todo. Debería soltar una lagrimita. Pero no, y todo por Benigno. Y eso que es mucho mejor que Todo sobre mi madre.
La mayoría encuentra a Benigo creíble o no aborda el tema y proclama las bondades de Hable con ella. No sé por qué me ha parecido una experiencia que tenga que definir en valores absolutos, pero el caso es que así es. Al no funcionar Benigno, me parece un ejercicio en frivolidad.
