Se ve que últimamente me estoy buscando estas situaciones. Salgo del gimnasio andando, y paso por Blockbuster. Hay un tío hablando con su novia, una dep
endiente de la tienda, y comenta con una señora sobre un vídeo de Lord of the Dance, el baile folclórico que parece la respuesta unisex irlandesa al can-can.
Total, que el chico empieza a decir que «el de la foto parece gay». Aparte de ser una conversación tonta, me parece curiosa porque aunque sin ser excesivamente ofensivo, le da más vueltas al tema, e involucra a dos personas. Aunque me quiere meter a mí en el ajo, me hago el sueco. Pero lo más gracioso es que el chico sigue con la comparación, con el espándex, con los leotardos y con la madre que lo parió.
Cuando estoy en la cola, sacando los dos videos (Hollywood Ending y Orange County), sigue dale que te pego con otras cinco otras personas (su novia, la señora que venía a comprar el vídeo, dos dependientes más y otro cliente). Y sigue, por alguna razón misteriosa. Y me enseña la portada y me pregunta, «¿no te parece gay?»
Le digo que no importa, que da igual, y aunque está de acuerdo en principio, sigue con el tema. El otro cliente dice que ha visto los bailarines de Jennifer López y que el 80 por ciento «parecen bastante afeminados». Ya no puedo aguantar más, y le digo que si están cómodos juzgando por las apariencias, que sigan adelante. Pero, añado temerariamente, mi madre es una persona que juzga por las apariencias y aunque no comparto su racismo, cada vez que ve un negro, pone institivamente el seguro del coche.
Claro, esto es una mala comparación, y algo arriesgada, pues todos mis interlocutores salvo por una son de la raza negra. Me miran algo consternados, y entonces añado: «En este mundo, no se sabe la orientación sexual de cada cual. Hay que tener cuidado que estas especulaciones no sean ofensivas. Cualquiera aquí puede ser gay».
Todos ponen cara de «yo no he sido». Yo obviamente no cumplo con su estereotipo porque además de ser gordo y bailar fatal, voy con pantalón corto y una camisa granate oscura espantosa, a la cual tengo demasiado apego. Pero tengo que hablar, porque son personas que en cualquier otra circunstancia se quejarían o denunciarían los estereotipos. Pero como no les incluyen a ellos....Algo parecido pasa esta mañana con el tablón de mensajes de Samuel. No se puede ser homofóbico, pero llamar a una persona sudaca, sin ton ni son...ah, bueno, como no somos sudacas, entonces sí. Pero somos gay, no maricones, ojo con insultarnos.
Por Dios...
