Reconozco que iba a poner un texto algo bastante más radical, pero he caído en una especie de trampa sobre el significado de este weblog/diario.
Por un lado, estoy preparando un nuevo diseño que me hace mucha ilusión preparar. Espero que esté listo justo antes de las Navidades. Por otro, el nombre de «diario» es falaz, me gusta más el de blog. En lo que va de mes, las páginas del diario han sido vistas unas 190 veces, que no es mucho para el sitio (las páginas de Rep. Dominicana ya van por casi 500 y la gay por unas 300 en diciembre). Parte del problema es que en la navegación actual, tienes que ir a seis páginas distintas antes de llegar a esta. Eso va a cambiar, pero no sé hasta dónde. No va a ser la primera página de emilioguerra.com, pero quizá la primera en castellano. En fin, me lo estoy pensando, porque me resisto a que el atractivo principal de este web sea el blog/diario a secas.
Mi intención principal ha sido siempre tener un recurso informativo de mis intereses, de las cosas que me gustaría encontrar en Internet si no las supiera o tuviera.
Hay un puñado que vuelve a leer el diario, vale, y eso me hace plantearme sobre su contenido. Un diario de por sí es íntimo, y tener un diario en Internet es imposible más que nada por no herir sensibilidades o buscar trifulcas. O revelar asuntos verdaderamente espinosos o íntimos. El único que he visto así es el de Robb, en Bellevue (afueras de Seattle), y me quito el sombrero. Los demás son más o menos boletines informativos con una dosis de opiniones puntuales.
Todos nacen de una necesidad explícita y nata de comunicar.
Lo que iba a escribir es una recomendación para que los afectados se metieran sus heridas por donde les cupieran, pero eso además de ser hiriente, no es justo. Tras pelearme con dos primos y un padre sobre mi contenido, no voy a pelear por el mero hecho de demostrar que no me amedrento fácilmente. Repito que el sentido común que me es tan útil cuando aconsejo desaparece cuando me pongo nervioso. Y me pongo nervioso muy fácilmente, ¡lo fácil que sería vivir esta vida con 24 horas de diferido!
