Insomnio, por supuesto. Me espera un día muy largo, aunque no muy difícil. Por lo menos el colegio electoral es una iglesia relativamente cercana.
Pronóstico n° 1: El voto va a ir como la seda. El único problema puede ser la enmienda a la constitución, que es un texto de casi 300 palabras. Eso va a atrasar a muchos.
Pronóstico n° 2: McBride va a perder. Anoche animaba a la gente en el cuartel general, pero al menos que la comunidad negra salga en masa, nos hemos jodido. La campaña ha resultado ser un desastre, muy mal administrada, y ayer se reflejaba en la organización. Fui a recoger mis instrucciones al edificio del sindicato de profesores y me mandaron a cuatro plantas distintas, a punto estuve de irme y de mandar todo a la mierda. Luego, nos hicieron esperar bastante.
En comparación, la campaña de SAVE (de la cual me quejé en su día) fue bastante eficaz. Las dos coordinadoras electorales de SAVE se subían anoche por las paredes. No nos han permitido ayudar mucho. Y no porque nos tengan asco, sino más bien por coordinar mal.
