El presidente GW se ha convertido en un niño pequeño sumamente caprichoso y terco. Su obsesión es la invasión y derrocamiento de Sadam Hussein a toda costa. No importa que contravenga la ley internacional (que Tony Blair acaba de decir que él sí que la tiene que cumplir), y no importa la lógica que pregunta por qué precisamente ahora. No me opongo a la idea, Sadam es terrible, pero como él hay muchos. Y Sadam lleva más de 25 años siendo terrible. ¿Por qué ahora?
