Según las informaciones de The Guardian y el Houston Chronicle, hay mayores indicios de que GW se está inventado o exagera evidencia contra Hussein. Esto viene de fuentes fidedignas de la CIA. En cualquier otro país o en cualquier otro clima político, habría investigaciones parlamentarias, revuelo de los medios, pero de repente las principales cadenas televisivas y de periódicos, se vuelven ascetas. Como esta acusación ni tiene faldas ni se apellida Levy o Lewinski, es una pieza más del puzzle.
Hasta el sempiterno liberal Washington Post tuvo que publicar una especie de disculpa a sus lectores por no haber cubierto la oposición a la invasión de Irak.
Lo del clima político es también obvio, hay unas elecciones de por medio, y ahora cualquier persona que se oponga a la invasión o plantee dudas es acusada de «traidora». Esto no es serio. Una cosa es lograr que elijan a GW presidente sin dar muchas explicaciones, pero otra es que perdure este ambiente de párvulos en los discursos.
