4:30 Me despierto. No puedo dormir por la ansiedad.
5:45 Ya vestido y listo, me llama Rodolfo, mi coordinador regional. Me desea suerte y salgo hacia Hialeah.
6:10 Llego a la mesa electoral (precinto) 321 del Victor Wilde Community Center, de Hialeah. Hay una calma total, aunque dentro los preparativos son extensos. Me presento ante el alguacil temporal, un señor cubano mayor y algo tullido. Nos caemos bien y me dice que va a señalar fuera la zona donde puedo repartir materiales.
6:55 Llegan mis dos voluntarios, Manny e Iván, y tomamos nuestras posiciones.
7:35 Primera llamada a Rodolfo: todo sin novedad, votación ligera.
9:10 Viene la Policía Municipal de Hialeah, diciendo que no podemos estar en la propiedad municipal, y nos sacan a casi 75 metros, a la entrada del estacionamiento. Esto es claramente ilegal, y vulnera las leyes electorales, que dicen que podemos estar a 16 metros (50 pies) de la entrada. Pero por lo menos nos han sacado a todos los prosélitos. Tal y como nos han instruido, llamamos a la sede electoral, y nos dicen que no nos preocupemos, que hay problemas peores.
9:55 Con un solazo impresionante, nos vuelven a dejar entrar. Hay un matrimonio de la Coalición Cristiana, y se acercan a los votantes como si fueran camellos, con rasgos siniestros y en voz muy baja. Me pongo crema y entablo conversación con un trabajador de campaña de un candidato. El muchacho está alucinado con todo esto.
10:10 Un señor mayor me dice que es sicólogo y que le es imposible votar que sí (o sea, para revocar la ley de antidiscriminación). Luego me da una explicación no muy bonita, pero el caso es que ha votado que no. Viene Norei, que me ayudará hasta las 5 de la tarde. La temperatura alcanza 32 grados Centígrados (89º Farenheit).
13:05 Durante un descanso me entero de las numerosas irregularidades ocurridas en otros precintos. Debido a las máquinas de voto nuevas, algunas mesas no han podido abrir, en la radio están alborotados. Me voy a comprar una camisa nueva, como rápido y vuelvo. Empieza a llover.
14:15 El gobernador, obligado por las muchas incidencias, extiende la hora de voto de 19 a 21h. Se me cae el alma al suelo.
15:25 a 16:15 Varios votantes salen a decirnos que dentro del colegio, los empleados electorales les están pidiendo que voten SÍ en la pregunta 14, la nuestra. Entro a quejarme, y en eso pillo al tullido «alguacil» diciendo que «puede votar que no si quiere darle derechos especiales». La intervención de una empleada municipal, que no pinta nada pero no se puede reprimir, me evita intervenir a mí. Llamo a Rodolfo, y hablo con la jefa de mesa y con el alguacil, diciendo que espero que sea un error y que no puede volver a pasar. Como verdaderamente no tengo ningún recurso, sólo me queda asustarle y rezar que no vuelva a abrir el pico.
17:30 Norei se tiene que ir, pero Manny e Iván vienen a mi rescate.
19:30 Estoy hecho mierda, me iba a ir, pero intuyo que vamos a ganar, y no me quiero perder la victoria por nada. Me siento, y dejo que Iván se encargue de la mayoría de los votantes. Es muy persuasivo y muy bueno. La prórroga del horario no ha servido para nada, apenas viene gente.
21:00 Cierran por fin las urnas. El «voluntario» de la Coalición Cristiana, que se ha pasado todo el día diciendo mentiras, viene a darme la mano. Me niego.
21:35 Llegamos al cuartel de SAVE Dade. Me cambio de camisa y firmo una declaración jurada de las irregularidades vistas, y empezamos a celebrar.
21:55 Llegan los primeros escrutinios, y estamos ganando por un 55%. Nos parece poco, pero la noche es joven.
22:30 Me voy a casa, estoy cansado pero muy contento. ¡Hemos ganado!
