Mi madre se pasa el fin de semana con diarrea. Le insto a que vaya al hospital, que para ella es, literalmente, cruzar la calle, pero se niega.
Esta tarde se va al médico, que la encuentra deshidratada, y la manda al hospital. Me llama su galeno, y me dice "su mamá no le quiso decir nada durante el fin de semana, pero está bastante deshidratadita. Hay que llevarla al hospital".
Me callo que sí me dijo, y bastante, y que el que quería que fuera al hospital el domingo era yo. Peregrinaje al Coral Gables Hospital, donde todos hablan "castellano". El proceso de ingreso a urgencias es algo extendido.
15:55 Llegamos al pabellón de urgencias. Un chico nos empieza a tomar nota, cuando dice que tiene un paciente anterior, y que nos sentemos, que ya nos atendará.
16:05 Nos llama el chico, con un muy formal "Elvira, ven pa' acá". Toma nota, y nos devuelve la nota que ha redactado el médico de cabecera de mi madre. "Dásela a la enferma". Volvemos a la sala de espera.
16:20 Una chica se queja de una piedra en un riñón, y se retuerce del dolor. Su acompañante dice que en Cuba había una forma medicinal, fácil, para que las piedras pasen. Parece ser que la tecnología/sabiduría no ha cruzado el estrecho, y aquí estamos.
16:30 La chica de la piedra comparte su desconfianza con mi madre sobre los médicos, enfermeras y hospitales en general. Mi madre relata cómo estuvo hospitalizada casi contra su voluntad y cómo estuvo a punto de llamar a la policía.
17:02 La enfermera pasa a recoger a mi madre. Me dice que no puedo pasar.
17:45 Mi madre sale, con un catéter en su vena. Le han sacado análisis, pero todavía no hay intravenosa. Empezamos a hablar con un chico y su familia, que llegaron de Cuba hace dos años. El muchacho se ha metido en una pelea en su instituto y le han dado un puñetazo en la mejilla.
17:50 Mi madre despotrica sobre los colegios, la falta de seguridad, la indiferencia de los administradores escolares y da a entender lo bien, según lo que le han contado, que se vive en Cuba. Le pido que se calle, pero la madre del hijo agredido le empieza a dar la razón.
17:55 El chico del puñetazo confiesa que él empezó la pelea, "porque me iba a fajar con él más tarde, pero le vi en el pasillo y nos empezamos a fajar ahí mismo". Luego vinieron los amigos del agredido y le dieron su puñetazo. De una Holanda heroica el muchacho resulta ser un Mussolini en ciernes.
18:03 Mi madre rompe la regla sagrada de la conversación miamense, y empieza a hablar del caso de Elián González. A los pocos minutos, la rompo yo también.
18:11 Atienden al chico, y nos quedamos solos, viendo al guardia de seguridad, que tiene aire de modelo y se cree Adonis. Está impasible, casi olímpico, mientras una serie de desastres ocurren a su alrededor. ¿Será así de frío? ¿Se habrá adaptado tras ver tanto sufrimiento y desgracia?
19:10 Han pasado casi dos horas desde los análisis, y todavía no han tratado la deshidratación. Mi madre me comenta que hace un año se enteró que tiene Hepatitis C. Es producto, al parecer, de una transfusión en su adolescencia. Wishful thinking, pero me callo por prudencia.
19:25 Entro a ver al médico de guardia, que no sabe sobre el caso de mi madre. Muy gentilmente (me podría haber pedido que me fuera), va a buscar los análisis, y le busca una camilla.
23:25 Tras muchos exámenes, radiografías, sueros y demás, dan de alta a mi madre. ¡Hasta la próxima!
