Sucumbimos ante la curiosidad y vamos a ver Spiderman. Es buena y original, pero lo bueno no es original y lo original no es bueno (precisamente como este diario).
Exagero. Siempre defiendo las buenas imitaciones, pues por lo menos hacen gala de distinguido gusto. La película está bien armada, pero es una copia de Batman y Superman. No soporto a Tobey Maguire, me parece un mentecato de actor, muy amanerado y que siempre hace gala de los mismos gestos. Aunque era para colgarle en Las normas de la casa de la sidra, reconozco que como actor de reparto como Pleasantville y Wonder Boys (Chicos prodigiosos) está tolerable.
Quizá mi actor favorito del momento sea Philip Seymour Hoffman. Desde Boogie Nights, todas las películas que ha hecho ha dado interpretaciones inolvidables. Desde Magnolia, The Talented Mr. Ripley y hasta en la horribleFlawless (que en España, irónicamente, se tradujo como Nadie es perfecto), que no era una buena película, hizo papelones.
Creo que su mejor actuación fue en Magnolia, que aunque muchos la odien, es todo un peliculón.
Volviendo a Spiderman, mereció la pena. Son dos horas amenas. Por ahora, lo mejor que he visto este año es Y tu mamá también... Tiene muchos matices.
Me paso la tarde con Eric, que ahora para ganarse unos dolaritos viene a limpiar mi casa todos los fines de semana. Tiene un problemita con la formalidad, pero no quiero escarmentarle. No tiene con quien hablar de sus sueños de una forma razonable, pues con Marta siempre hay mucha tensión y con mi madre...pues no hay un verdadero intercambio de ideas. Pero está haciendo un buen trabajo, aunque no sé cuánto va a durar todo esto.
