Hace algunos años, vi la imagen de la izquierda y me impacto. Quizá es el mejor ejemplo de belleza que he visto en mi vida.
Probablemente sea resultante de mi fijación con los ojos, y esta mujer, que apareció en la portada de la revista National Geographic hace 18 años, tiene los ojos más bonitos jamás fotografiados. El fotógrafo, un norteamericano llamado Steve McCurry, sacó la foto en 1984 a lo que era una chica de 12 años en un campamento de refugiados en Afganistán.
Pero rompió una de las reglas cardenales de un fotógrafo: no tomar el nombre de su retratada.
Tras una búsqueda exhaustiva, McCurry encontró a la mujer, Sharbat Gula, en un campamento de refugiados en Pakistán. Como está casada, le tuvo que pedir a su marido permiso para quitarse el turbante. Es fascinante por muchas razones, principalmente por la vida que cuenta esa cara (derecha), al borde de la demacración, que apenas tiene 30 años.
El sufrimiento y la desolación están marcados en cada surco. La belleza es efímera, pero sobre todo para esta mujer. Y luego me quejaré de cualquier idiotez, cuando en mi vida no he tenido ni la amargura ni los obstáculos que Sharbat vive cada cinco minutos.
Anoche, el programa de ABC Primetime le dedicó dos horas a Steve Lofton y Roger Croteau, una pareja que tiene cinco hijos, mitad adoptados y mitad en custodia interina (foster home). Dicha custodia no confiere los mismos derechos que la adopción, y como su nombre indica, se considera temporal.
La ley de Florida indica que a partir de los 10 años, los niños en custodia interina entran en una especie de vía rápida donde se considera urgente su adopción. Lofton y Croteau recibieron la custodia interina de Bert cuando el niño cumplió seis semanas. Negro y seropositivo, tenía pocas posibilidades de ser adoptado por una familia convencional.
Diez años más tarde, el sida ha remitido, y ahora Bert, que vive con Lofton y Croteau en el estado de Oregón, es considerado "adoptable". El problema es que el estado de Florida prohíbe las adopciones por homosexuales. Podemos cuidarlos y atenderlos interinamente, y si son las "sobras", los niños que los matrimonios no quieren, más todavía. Pero eso de adoptar, nada.
La ley, además de injusta por castigar a un grupo de personas, es injusta para los millones de niños que están en el sistema de custodia interina, muchos de ellos cambiando de hogar y familia cada año, como si fueran un coche usado. Anoche dieron varios ejemplos, y hay ejemplos espeluznantes.
Más allá de los horrorosos casos de abuso, están los niños que se siente despreciados y devaluados cada vez que la familia con la que están decide "cambiarlos".
La presentadora de Primetime, Diane Sawyer (otrora representante de prensa de Richard Nixon), conduce el programa de manera tergiversada. Barre hacia dentro, y como cuenta con una estrella (Rosie O'Donnell), suaviza su crítica. Aunque el programa es interesante, no es imparcial ni por asomo.
Da por sentado que la ley es injusta. Lo cual es cierto, pero me preocupa que un programa teóricamente periodístico llegue a esas conclusiones. Entrevistan a un representante estatal que está a favor de la ley. Es un hombre cruel; se nota que obviamente no cree en lo que dice, pero susconstituyentes sí.
"Lofton y Croteau, me imagino, han hecho un trabajo loable con Bert y los otros niños. Pero JAMÁS lo podrán adoptar".
El tema me llega al alma, porque estoy a punto de cambiar de opinión, de considerar en serio adoptar. Josh está como loco queriendo que lo haga, pero hay que marcar ciertas pautas. Obviamente no se puede hacer en Florida. Uno se tiene que quedar en casa para cuidarlo. Hay que tener ciertas reservas monetarias. Y me cuesta muchísimo. Entiendo que es gratificante y todo lo demás, pero soy egoísta y resultaría ser un sacrificio para mí.
