El domingo me dijo mi madre que a lo mejor no iba a ir a mi boda.
«Me parece que puede ser una burla del matrimonio». Me repito que no tengo que debatirla, pues aunque ella misma tenga colocado un cartel en la cabeza que diga, «por favor lávenme el cerebro con periodicidad», no quiero entrar en el juego.
La debato un poco, ardiendo en deseos que entre en el Levítico de la Biblia (es capaz de dejar de comer hasta cerdo, pero dudo que abandone la langosta o el cangrejo), pero mi madre es lectora de titulares solamente. Por lo demás le digo la verdad, que va a ser difícil aceptar su decisión, pero que le haré.
Conociéndola bien, podría decirle 20.001 cosas para persuadirla como por ejemplo el esfuerzo que está haciendo la familia de Josh para la ceremonia. Pero lo dejo.
Cuando Josh se entera, no sabe qué decirme. Yo tampoco sé que decir, salvo lo obvio, que ha crecido en un ambiente a la antigua, que está queriendo volver por enésima vez al seno de la Iglesia, su edad, etc... En fin, si pasa, pasa. Mis hermanos y mi primo Roberto van a hacer el esfuerzo de venir desde España y si ella...mejor no seguir, me voy a amargar por gusto. Hace años descubrí que razonar con mi madre, de lograrse, es una victoria pírrica o muy efímera.
Por fin hemos ultimado los detalles de la luna de miel. Convencí a Josh que el crucero de Alaska era demasiado caro, y vamos a ir a Vermont, a un resorte. Eso me permitirá estar a mis anchas por las montañas mientras Josh recibe un masaje o se queda en la piscina.
Volaremos a Boston, conduciremos los 250 kilómetros hasta el hotel y nuestra cabaña tendrá chimenea, vista de las montañas y jacuzzi. Hmmm....Además, pensión completa por un buen precio.
Mi computadora falla anoche, la conexión con DSL está mal. ¿Tendré que reinstalar Windows otra vez?
Lo que me faltaba.
Estoy haciendo un trabajo aparte con la revista Globalización Financiera, y gracias al dinerito financiaré la luna de miel. Pero hay días en que me cansa. Lo único bueno es que los tengo al lado de Univisión, pero ya veremos. Creo que lo voy a hacer por cuatro números y luego ya que busquen a otra persona.
Hoy tengo una trifulca a gritos y se me sube el guerrita que tengo dentro. Como buen vendedor que es, Daniel, el director de Globalización, se repliega cuando encuentra oposición. Al final hacemos las paces y pelillos a la mar.
Eliseo me cuenta que El Herald quiere contratar por tercera vez a Otto. Pobres, lo que les espera. Otto fue mi jefe por tres semanas en consejero.com y no fue un modelo de ecuanimidad.
A Isabel Estrada-Portales, una reportera, la contrató Otto en Consejero.com y después de mucho regatear, le pagaron $27.000 al año. En un par de ocasiones le pidió un aumento a Otto, y él le contestó que el jefe le había dicho que no.
Total, que Isabel consigue un trabajo en Washington, anuncia que se va, y entonces Otto decide decirme lo mismo, que el jefe había dicho que nananina.
Como ya era yo el supervisor de Isabel, le dije al jefe, Will, que se iba. Me preguntó que por qué y le dije eso mismo, que le pagaban muy poco y que él había dicho que no a sus dos peticiones de aumento.
Will (otra pieza) lo negó en redondo, llamó a Isabel y ella repitió lo mismo, él lo volvió a negar, diciendo «es obvio que Otto nunca me dijo nada».
Le hicieron una contraoferta a Isabel, pero no se quiso quedar.
A Otto yo le hubiera despedido, pero no lo hicieron.
De hecho, cuando me anunció a las tres semanas de estar en consejero.com que me habían dado su puesto, debido a una rebelión de ambas reporteras, me llamó a su oficinita (que luego la perdió a raíz de lo de Isabel) y me hizo sentar:
Yo, con mi inseguridad, estaba cagado. Otto me mira fijamente, con ese brillo de ojos que tienen los pigmeos, y me dice:
-You're fired! (¡Quedas despedido!)
A los pocos segundos, en medio del ataque de taquicardia, me dijo que era una broma, ja, ja, ja, genio y enanura.
Esa es la clase de persona...
El otro día hablé con Frank por mensaje instantáneo. Quiero irme para Constanza y Valle Nuevo en Memorial Day, aprovechando que tengo esos días libres. Quizá aproveche y haga un artículo sobre la zona. Pero quiero sacar fotos y hacer algo como Dios manda sobre Valle Nuevo, que se lo merece.
