Humor

Desde muy niño estoy aprendiendo a contar chistes, auxiliado por dos padres que cuentan chistes muy bien. De hecho, mi hermana Margarita los cuenta muy bien también. Dicen que yo los sé contar, pero creo que al perder la práctica a lo largo del tiempo, ya no los cuento tan bien.

  Tengo dos repertorios de chistes, principalmente los que almaceno en mi memoria (no es broma cuando digo que tengo memoria de elefante). Hace 8 años me senté y conté chistes durante dos horas seguidas. Ya creo que no puedo hacer eso, pero todavía me sé bastantes.

Por otro lado, tengo los que recojo por la Internet y los voy mandando poco a poco a varias personas, con frencuencia intermitente.

Casi todos los chistes que cuento, incluyendo los que relato aquí, no son de mi autoría. Los chistes ingeniosos son muy agradables de oír, pero si no están bien contados, no merecen la pena escucharse. Muchas veces sufro cuando oigo a alguien contar un chiste mal.

En fin, que disfrutes los chistes. Si tienes más que quieres contribuir (o alguno que te he contado y no lo encuentras), mándame un correo.

Ah, se me olvidaba. Te ruego que dejes el puritanismo y la seriedad aquí, antes de entrar. Me gusta burlarme de todos, mi sexualidad, sexo, religión, profesión y nacionalidad incluidos. Si crees que te puede ofender cierta clase de humor, es mejor que no sigas leyendo.