Preguntas del huracán

Decía mi tío que los tontos son incansables. Y para demostrarlo, estas son algunas de las preguntas que recibimos en la Línea de Información de El Nuevo Herald/Noticias 23 para el ciclón Georges. Todas las llamadas son verdaderas. Para que luego digan que infravaloramos al público.

*¿Qué hago si el ciclón entra en mi casa?

*Si viene el ciclón, ¿tengo que bajar las cosas en mis estanterías?
—¿Dónde están esas estanterías, señora?
—En la cocina y en la sala

*Vivo en Palm Avenue y la 12 Calle. ¿A qué hora va a pasar el ciclón por aquí?

*(voz de niña de seis años) ¿Puedo salir a la calle?
—¿Pero qué va a hacer en la calle? ¿Adónde quiere ir?
—Por aquí, a jugar.

*Vivo en una casa que está pagada y no tengo seguro. ¿Van a pagarme algo cuando se me destruya?

*Al lado de mi casa hay un laguito con varios patos. Los pobres no tienen dónde ir. ¿A quién puedo llamar para que los recoja?
(Casi le digo que sólo un cazador podría encargarse de eso, pero le di el teléfono de Animal Control). Al poco me llama otra vez:
—¡Dicen en Animal Control que ellos están muy ocupados con los perros y gatos en la calle!

*¿Tengo que trabajar mañana?

*Vivo al lado de un lago. ¿Va a pasar algo?
—Bueno, pues la verdad es que no sé. ¿Qué ocurrió durante Andrew?
—Se volaron varios techos, pero el lago no nos causó problemas.
—Pues mire, por ahora este ciclón viene algo más suave que Andrew, o sea que no creo que pase algo peor.
—Está bien. ¿Puedo preguntar a otra persona?

*Vivo en La Pequeña Habana. Mi apartamento no está en muy buenas condiciones. ¿Usted cree que debo evacuar?
(la respuesta a esta pregunta, que se repitió durante toda la tarde, era la misma: «la verdad es que no conozco su edificio tan bien como usted. Si no se siente segura, mejor vaya a un refugio´)

*(voz de un niño de ocho años) Acaban de dar por televisión el lugar de los sacos de arena en Broward. ¿Dónde es?
—No sé (voy corriendo a la mesa de información, a maldecir que no me hayan pasado esa información, algo recurrente. Ellos alegan ignorancia)
—¿Pero usted está seguro que era en Broward?
—(después de un intercambio con una persona más mayor) Bueno, a lo mejor no era Broward.

*(La pregunta de la noche) ¿Pero van a poner las telenovelas o no?

Esta llamada, pese a su tono, fue más sutil:

*(Gritando) ¡Cualquier sicólogo les diría que están poniendo muy nerviosos al público! Tienen que tranquilizarnos un poco, ¡pongan las novelas!

—Que va a pasar con la telenovela «Teresita» ? (las preguntas referentes a la novela fueron muy frecuentes)

—Oiga, Vd. cree que con esto del ciclón yo debería mudarme a casa de mi tía? (sin explicaciones previas sobre su casa o la de su tía).

—Oiga, yo vivo en la Bird y a 112 Ave. ¿A qué hora va a venir el ciclón a mi casa?

—¿Que hace Félix Guillermo levantado a esta hora (2 a.m.)?

—«¿Mario Vallejo es Cubano?»
—«¿Van a repetir el Gordo y la Flaca mañana»

—Mire, yo quería saber si van a cerrar el aeropuerto de Miami
—El aeropuerto no lo van a cerrar hasta que no haya vientos de al menos 55 mph, pero algunas aerolíneas están cancelando sus vuelos. Lo que tiene que hacer es llamara su aerolínea.
—Es que yo me voy a Cuba mañana a las 2pm y no sé si saldrá el vuelo...
—Bueno, pues hable con su aerolínea.
—En realidad ya lo he hecho...
—Muy bien, y que le han dicho?
—Que si, que va a salir el vuelo.
—Bueno, pues ya lo sabe, cual es su duda?
—Es que en realidad yo....
—Que, señora?
—Usted no cree que ...
—Que?
—Que si no será muy peligroso volar con esto del ciclón?
—No, señora, si su avión despega, eso significa que volar es seguro, confíe en ellos.
—Pero es que el ciclón esta en Cuba ahora mismo, y si vamos hacia allí, vamos a atravesar el ciclón?
—Señora, el avión puede dar una pequeña vuelta para rodear al ciclón. No se preocupe que le prometo que no va usted a atravesar el ciclón.
—Ay, gracias señor, Dios le bendiga.

—Línea de información Canal 23 / El Nuevo herald, cómo puedo ayudarle?
—Oiga, usted habla español?
me entraron ganas de responderle: «No, yo en realidad soy ruso, pero me aprendido esta línea de entrada para impresionar a las chicas», pero le conteste:
—Si, me defiendo.

Luego están los que llaman para que les digas lo que quieren oír, o para buscar excusas con algún otro miembro de su familia.

—Mire, señor, yo estoy aquí en mi apartamento en Brickell con mi mama, y estaba pensando si la podría llevar a Fontainbleau, pero con esto del ciclón, será peligroso manejar, no?
—La verdad señora, es que ahora mismo no hay nada de viento, y el toque de queda no empieza hasta las 11 de la noche. Si usted quiere ir a casa de su mama, cuanto antes lo haga, mejor, porque luego pueden venir vientos y lluvias.
—Ya, pero no sera peligroso manejar de noche un dia como hoy?
—Bueno, señora, eso depende. Si usted no se siente segura, entonces quizás es mejor que pase la noche ahi en Brickell, pero si quiere llevar a su mama, ahora mismo no hay peligro.
—Ya, pero es que yo no veo muy bien sin mis anteojos... (ahí me di cuenta de que la mama estaba delante, y que esta señora lo que quería es que «la televisión» le dijera que no podía salir de casa esa noche)
—Y no tiene los anteojos con usted?
—Bueno, si pero es que me duele un poco un brazo... y al manejar me duele mas...
—Bueno, señora, entonces quizás es mejor que se quede usted en casa...
—Yo creo que si, que voy a seguir su consejo y me voy a quedar en casa esta noche. Muchisimas gracias por su ayuda, señor.
—Un placer, señora.

Otro
—Oiga, me han puesto otro beeper? que quieren? (este se paso la noche llamando)
—No, señor, le prometo que no le estamos llamando desde aquí. No será que alguien le esta gastando una broma?

—Mire, yo quería protestar porque con esto del huracán, nos hablan mucho de lo que va a pasar, pero no dicen nada de lo que ha pasado. Que pasa con Cuba, eh? Que pasa con Cuba (incrementando el tono de la voz) Por que no nos informan de como están nuestras familias?!!!
—La verdad señor es que esta es la línea de llamadas de emergencias del huracán. Si quiere hablar con alguien de la mesa de información, les puede hacer ese comentario a ellos...
—¡¡¡Comunistas de mierda!!! (y colgó)

—Mire, yo queria saber que hay que hacer si viene el huracán.
—Pues tiene que asegurar todas las puertas y ventanas, y quedarse con su familia en una habitación de la casa que no tenga ventanas, si es posible.
—Pero tengo que cerrar todas las ventanas?
—Si, señor, tiene que cerrar todas las ventanas.
—Ah, si? Pues mire usted. En Puerto Rico, durante toda mi vida, cuando viene un huracán, lo que hacemos es dejar una ventana abierta para que se produzca una ventilación interior que cree una presión interior para compensar la fuerza exterior del huracán, y de este modo reducir el riesgo de que las ventanas se rompan.

(me dieron ganas de contestarle; «bueno, y si ya sabe usted todo esto, para que nos llama?», pero en su lugar, le contesté:

—Mire, señor, si yo fuera usted, cerraría bien todas las ventanas.